23 ene. 2009

Que verano...

Muy A.M.: Generalmente, bien tempranito, no hace tanto calor... pero, lamentablemente, el pan de mi desayuno no siempre puede decir lo mismo...

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Mediodía:Cualquiera que se haya subido a mi auto sabe que las cosas dan vueltas por mil... unas con más suerte que otras...

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Noches: Calurosas todas, en eso no hay quejas, especialmente si hay mucho pasto, buena música y ganas de pasarlo muy bien!!! (en noches así, los zapatos siempre sobran...)

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Le he estado dando vueltas a esto del “calor”, porque aún me quedan dos semanas más sin viento, ni nubes piadosas, ni agua que fluye, ni nada refrescante... So, mejor amigarse con el “inclemente”, no queda otra...

Alternativa UNO. Quejarse a morir del calooooor, evaporarse mientras se camina rápido para llegar a algún lugar a tiempo; derretirse junto con el helado de barquillo recién comprado; fundirse en el cemento mientras se espera la luz verde de algún semáforo que no cambia nunca (como el de Guardia Vieja con Providencia, justo frente al Drugstore, que debe ser el mas leeeento de Santiago); concentrarse en las gotas que bajan despacito por la espalda asumiendo que a ratos el infierno veranea sobre la superficie terrestre; aplicarse en un acto masoquista y no perderse el pronostico del tiempo en la tele, tipo: “Mañana Stgo estará radiantemente despejado con una temperatura estimada de 39°C”.

Alternativa DOS. Obviar el calor, hacer como que no existe aunque uno esté hecho sopa y, así, aferrarse al control del aire acondicionado, al ventilador, al abanico o por último a la corriente de aire entre dos ventanas abiertas. Después de eso, darle una merecida bienvenida al resfrío de verano...

Alternativa TRES. Pensar que podría ser peor, por ejemplo, si uno trabajara como carabinero dirigiendo el tránsito a mediodía en la Alameda con Miraflores (todo de verde oscuro y con gorra, obvio); o si tuviese que estar preparando esas mezclas negras para reparar el asfalto de las calles; o estar metido entre los hornos de una panadería en el turno del pancito del almuerzo...

Alternativa CUATRO. Cambiarse de hemisferio (sólo para darse el gusto de quejarse de frío)

Alternativa CINCO. Zambullirse en la piscina. Tirarse agua con la manguera. Si eso no es suficiente, dar un giro más radical: vaciar el refrigerador y meterse adentro.

Alternativa SEIS. Poner todo el hielo del mundo en la juguera, con algún líquido bien alegre, cascarita de limón, un par de hojas de menta (mejor si es hierbabuena), otras tantas de albahaca, mucha azúcar, una buena revoltura, los mejores amigos y una laaaarga conversa bajo la luna.

Alternativa SIETE. (.....................), noooooo, es que este teclado no puede escribir eso... así que hasta-aquí-nomás-mejorrrrrr... y, obviamente, un MUY feliz verano!!!!!!!!!



2 comentarios:

Jóse Pinto dijo...

jiji está buenísimo, creo que he pasado por todas las alternativas posibles hehehe.

Saludosss !*

El Guanaco Volador dijo...

Hola L Mery

Desde el Mediterráneo en invierno te mandamos un poco de "aire fresquito".

Un gusto leerte.

PD. Con tu permiso agregué tu blog a nuestros links