1 oct. 2007

De Eclipses, Coreanos y Miedos


Fui a ver “Fin del Eclipse” (de Ramón Griffero) en el TeatroUC y me gustó mucho-mucho. Es un montaje súper ágil, con 7 actores que interpretan a 28 personajes que pasan de una época a otra, de un mundo a otro, entrelazando todo hábilmente y con humor, aunque a veces también con crudeza, porque no es una obra precisamente “linda”. Hay de todo un poco: guerra en Irak, vacaciones en Cuba, Chile y su dictadura, amantes de épocas pasadas, etc. A través de la música y las luces se crea una adecuada atmósfera para cada cuadro. En lo que es actuación, se pasó la Manuela Oyarzún en todos los papeles que le toca interpretar, otra que se roba la película es Verónica García-Huidobro (que aunque nada que ver con este tema, debo decir que me parece igualita a Vivi Kreutzberger), mención especial a la espalda de Sebastián Layseca que es otra “gracia” que se agradece. “Fin del Eclipse” tiene un guión que puede gustar del todo (como a mí) o no mucho (como a él), pero que de todas formas asegura un entretenido diálogo post teatro. Y bueno, de ahí, que cada quien escriba y disfrute su propia obra para lo que quede del día tras la función, si total, para eso está la noche ¿o no?

En el MAC (Forestal) hay dos expos BUE-NI-SI-MAS. Por una parte la de arte costarricense, que tiene trabajos con mucho color y humor… era que no! Entre lo visto, me gustaría tener para mí unas zapatillas tan rojas y brillantes como las de “último implemento deportivo para el futbolista delicado”. Otra obra que me llamó la atención fue una composición de mini pizarrones escritos con tiza (una especie de mandamientos autoimpuestos por la artista) donde decía “no debo acostarme con críticos de arte”, quizás sea fome leerlo, pero es muy simpático de ver, por eso vayan a darse una vuelta por el MAC. Lo segundo, y el plato fuerte por cierto, es la muestra de arte coreano “Peppermint Candy” que me en-can-tó ya que logra transmitir esa frescura que, efectivamente, tienen los caramelos de menta. Supongo el tremendo esfuerzo que fue traer tantos trabajos. Al verlos, se descubre un horizonte que es poco cercano a los chilenos como lo es Corea (y Asia en general) y, a la vez, se descubren puntos en los que nuestros horizontes se funden, se confunden incluso. Me gustaron muchas obras, por su color, por su quietud o por su provocación. Hay de todo… como en el mundo hoy. Me encantó el video “El Fantasma de la Nueva Ciudad” de Lim Minouk (1968) en el que una mujer se pasea arriba de una camioneta cantando megáfono en mano (con baterista y todo) por el centro de Surcorea, la letra es genial. Asimismo, me pareció un gran trabajo el de Oh Inhwan (1964) con una obra de incienso, que continúa generándose aún en ausencia del autor. No les digo más, hay que verlo con los propios ojos, mejor aún si es en una compañía grata y entretenida, como lo fue para mi tener de partner a Agua en el Agua, quien el sábado aceptó acompañarme y perderse un rato en mis trotes por la ciudad.


Unos pasos más allá y después de una rica e nsalada y una buenísima conversa, entramos al Bellas Artes. Allí, ya casi terminaba “Sin Miedo” la excelente exposición retrospectiva del escultor Félix Maruenda. Lamento haber ido casi el último día, pues era una expo para repetirse el plato y poder digerirlo mejor. Me impresionó lo prolífico de su trabajo y lo intenso de su obra. Me resultó imposible mantenerme ajena o no sentirme conmovida o remecida al mirar esculturas como “La Muerte Llegó”. Es difícil transmitir esas sensaciones sin tener una foto para poner acá, por eso, en un intento de acercar al propio Maruenda, aquí dejo parte de la presentación que vestía de angustias y anhelos una pared del museo:

“Se termina un siglo y te entrego
una sociedad que no es la que soñé.
En tus manos está encontrar un siglo mejor
una mejor época donde la justicia,
la libertad, la vida y la escultura
tengan una dimensión diferente.
Escuchen mi voz,
se va sin vibraciones, aire ni sonido,
ustedes no pueden entender mi mensaje:
Abro la boca y mis palabras
No llegan al tímpano del otro,
Ni siquiera al mío”.

8 comentarios:

Ana María Vilchez dijo...

Amiga, querida.

Sólo tú puedes describir tan minuciosamente, la belleza que compartimos.
Mientras mi mente recogía, trozo a trozo, cientos de imágenes y que, ciertamente, en algún instante de mí serán poesía; tú relatas de forma maravillosa nuestra visita al MAC y al Bellas Artes; nuestro almuerzo, nuestra conversación.

Eres una gran mujer y con una visión del arte, realmente, espectacular.




Vivamos, porque...

"...en una solita semana mi hermana y yo entendimos/que todo,todo,era fugaz..."
(Bracea,de Malú Urriola)



Un gran abrazo.


Y sí, Agua en el Agua.

L Mery dijo...

ana maria... gracias a ti. cierto, estuvo bueno todo ese dia... y grandes palabras las de tu amiga malú. todo era y todo seguira siendo fugaz, por eso que me gusta vivir a concho... vivir el dia y la noche, vivir la gente y las cosas... y dar las gracias por lo bueno y por lo que no lo es tanto, porque al final siempre todo suma, yo al menos asi lo siento en mi. Abrazos, L.

Catiushka dijo...

Mus buenos datos
En la semana me voy a acercar al MAC y ver las exposiciones que comentas, especialmente la de Corea
¿Por qué Peppermint Candy? Ya lo veremos.

Me gustó tu comentario, muy real y con ensalada incluida.

Saludos

L Mery dijo...

hola catiushka, lo de pepperment candy en realidad no se ve en la muestra, es que el titulo lo sacaron de una pelicula, lo que si se aprecia es la frescura mentolada... de verdad que hay obras en las que se siente la "ventana abierta"... despues cuenta que te parecio, vale? Saludillos. L.

Jóse Pinto dijo...

Hola ! Hace rato que no me pasaba por acá, esto de estar sin internet :( En fin... está muy lindo el blog, lo enchulaste heheh.
Supe q los enanos estaban medio enfermos? como están ahora? En la noche llamo para hablar con ellos. Un beso y Abrazo !

Coté

L Mery dijo...

Jose, andabas bien desaparecida, cierto, no estan medio sino que completamente, van a estar contantos si los llamas. besitos!L.

Mitch Gómez dijo...

Que envidia tu voluntad y creatividad para ocupar provechosamente el tiempo libre. Uno es mucho más vago y eso que ni siquiera tenemos hijos.
En fin, una mínima acotación, las obras de teatro no tienen guiones sino... ¿libretos, dramaturgia? La verdad se me olvidó, pero guiones no son.

L Mery dijo...

Mitch, jaja, soy una huasa (con el perdón de los huasos de verdad) cierto, digamos libreto entonces... debe ser mi tendencia a "pasarme películas". Vengo llegando del Teatro Camino, hoy vi Home, un lujazo de actores pero yo la peor espectadora de día viernes después de una semana como la que me tocó. Un abrazote. Te guardo la foto...