18 dic. 2008

Píntameeeeee....



El otro día, mientras recorría nuevamente la muestra de Frida Kahlo y Diego Rivera en el ccplm, pensaba que no conozco a ningún pintor. O sea, de pasada sí, pero eso no vale, me refiero a alguien con quien uno tenga tanta confianza como para que te pinte en un cuadro. Es que encuentro de lo más entretenido-top-romántico que alguien te observe a mil y luego traspase lo que ve a la tela... retratar... re-tratar... tratar de rehacer... tratar de traspasar... y ahí está una buena parte del encanto: ¿Traspasar qué? ¿Qué es lo que el otro ve? ¿Qué es lo que uno proyecta? ¿Qué es lo que verdaderamente hay? ¿Qué es lo que al final queda?

Entre todos los cuadros de esa muestra, creo que me gustaría uno como el que Rivera pintó a Dolores del Río, la mujer de pelo oscuro, ojos gigantes y blusa semitransparente. Sí, a mí me gustaría un cuadro no tan realista, con cartelito escrito a mano y todo... como de cuento (claro que yo no habría dejado que Rivera me contara los cuentos que seguro le creyó Dolores...)

En fin, así, soñando, si pudiese viajar en el tiempo para aparecerme en algún rinconcito de un taller y escoger la mano justa para un inmortal retrato, a ojos cerrados me quedo con Klimt (esa es la gracia de soñar, todo es unlimited). Un mar de colores y detallitos, como la vida que me gusta a mí. Creo que entre todos los suyos, donde más habría quedado feliz es en “expectations”.







1 comentario:

Marcelo Munch dijo...

Me quedo con la fotografía suya y su gato, abrazados los dos en su camisón largo como si vivieran en su mundo secreto.
Me quedo con el silencio que se escurre. Me quedo con los ojos de Klint pensando en esos pétalos y colores y que nadie más vio.

Un saludo, bella remembranza.