26 may. 2009

Con desfase

Fue una tarde en la playa, tipo 7pm, en una feria artesanal de Algarrobo, debo haber tenido 12 ó 13 años. Todavía me acuerdo de la billetera que usaba entonces. Saqué un billete y me compré por primera vez un libro (con plata propia). Las tapas eran amarillas, la edición de mala muerte, el papel un roneo insufrible y la letra a todas luces revelaba la mejor tipografía de una muy chanta industria pirata. El verano empezaba y, con esas hojitas empezaba también un enamoramiento a párrafos con un señor mayor que simplemente me deslumbraba.
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Con el tiempo conocí algo más que esa compilación que pasaba poco más allá del archirrepetido “te quiero”. Con el tiempo memoricé muchos de esos versos “de verano”. Con el tiempo dejaron de importarme las comparaciones lateras que muchos hacían con “poetas verdaderos” o “realmente importantes”. Con el tiempo llegó el inventario Uno y poco después el Dos. Con el tiempo desde Uruguay una gran mujer me envió el “Vivir Adrede” recién salidito del horno, que aterrizó en mi jardín en el momento preciso. Con el tiempo Serrat se instaló en mi auto, con ese CD del arcoíris y sus poemas hechos canciones. Con el tiempo llegó el Inventario Tres. Con el tiempo sucedieron un par de historias que no vienen al caso, pero que fueron lindas. Con el tiempo la amiga de Uruguay aterrizó ella misma en Chile. Con el tiempo una Presidenta lo cita en su última cuenta anual. Con el tiempo me encontré aquél libro de tapas amarillas en la misma casa de la playa y me embargó una emoción enorme. Con el tiempo se nos murió Benedetti, a tantos. Con el tiempo lo seguiremos leyendo, cantando y sintiendo. El tiempo es tan raro, tan caprichoso, tan inasible. Abre y cierra ventanas como corrientes de aire, reflota recuerdos como si fueran fotos, inunda el presente y me tiene de vuelta hoja tras hoja.Quisiera entonces tipear algo suyo ahora, aunque sea con desfase. Pero no puedo, son demasiadas las líneas posibles.

3 comentarios:

Mary Rogers dijo...

muchos lo han intentado, pocos lo han conseguido...ni una sola letra le ha hecho justicia, pero para gran suerte nuestra Él fue nuestro poeta verdadero, el que nos interpretó y nos seguirá interpretando para bien y para los dolores varios del alma y del seso y viceversa.
abrazos

Pamela dijo...

Toda una historia de amor!!!

La Edad de Cristo dijo...

Mira, yo también iba a Algarrobo a esa edad.
He vuelto.
Saludos
M34