9 dic. 2007

Treinta y uno...

Nací en diciembre, en un día de primavera y con sol, con mucho sol, en Santiago, mirando hacia el río…. No me acuerdo de nada de eso, obvio, tampoco recuerdo los primeros abrazos y besos tibios que seguro recibí por mil. No me acuerdo y sin embargo estoy segura que la noche de ese 9 de diciembre debe haber sido preciosa (tanto o más que el día) y que probablemente había muchas estrellas y que, entre todas ellas, había una que brillaba especialmente para mí.

Soy de esas personas que disfrutan estar de cumpleaños: me gusta la torta, me gusta la mezcla del mazapán con chocolate con chantilly y con manjar, me gusta la fiesta, me gustan los abrazos, me gustan los brindis, me gusta reír hasta que me duela la guata; ese día me gusta cocinar yo mismísima misma para toooodos, me gusta que me sorprenda la madrugada en una conversa interminable con gente a la que amo y quiero con todo mi ser. Me gusta quedarme callada mientras todos cantan el cumpleaños feliz con la todavía inocente (ya, de frentón ilusa) esperanza de que cada velita es un deseo en potencia que durante todo un año se podrá cumplir.

Me gusta ser sagitario… sagitario y dragón para más remate… me gusta eso aunque no lea el horóscopo y aunque no tenga idea de lo que los chinos han querido decir con eso de que cada uno tenga animal. Pero me parece una extraña (y fascinante) coincidencia que ambos signos sean seres mitológicos, es una combinación con onda y con fuerza… por eso digo lo de la estrella… por eso y por la familia grande y linda que me tocó, por la que formé después, por los amigos del alma que son gente más buena que el pan y más alegres que… (omitamos esa parte de la definición mejor, jiji), por las buenas oportunidades de la vida, por los dolores (que aunque pocos chuta que han sido intensos y chuta que me han hecho crecer, aunque por suerte hace años no me toca sufrir), por tanto, tanto, tanto… pero no quiero dar la lata (aunque presumo que si alguien llegó a leer hasta esta parte es porque me quiere mucho o porque en realidad no está tan latera la cosa).

En fin, como sea, acaba de pasar otro año y, fue un gran año, de verdad, de esos que pasan a un lugar privilegiado en la biblioteca mental de los recuerdos. Me pasó de todo y “todo” esta vez no es una palabra tan exagerada. Abrazos, de esos apretados y un salud bien alegre por el año que se viene… que la vida me sorprenda para, como escribió hace poco Benedetti, seguir viviendo adrede.

5 comentarios:

Palomé dijo...

Feliz cumpleañooos!!!!!!!

(Yo tengo un cumple muy querido hoy tb.)

Me encanta la gente a la que le encanta cumplir años, es lo mas a mi me gusta muchisimo, es un día de amor, de puros buenos deseos.

Que cumpla ud muchos mas.

Paloma.

Pamela dijo...

FELIZ CUMPLE!!!! Así que Dragón también. ¡eso explica la buena onda! un besotote con todo cariño!!

L Mery dijo...

P y P las mas lindas de la blogósfera. Bss grandes para las dos!!!!!! L.

Marce dijo...

Me encanta (a propósito de tu último título) ser parte de ese grupo que forma parte de tu vida. Lo pasamos muy bien, como siempre.
¿Has aclarado las inquietudes del pobre Pablo? Ojalá de verdad te haya gustado.
Un beso
Marce

L Mery dijo...

Marce, la encantada soy yo... necesito decirlo? un abrazote, cierto, estuvo buena la cosa. Tenía muchas ganas de leer ese libro, le hiper-achuntaste (o te soplaron?)Para el año nuevo me llevo entonces a Pablo... y también a Monterroso (JL otro que le achuntó medio a medio) ah! y vuelvo antes de tu cumple, este año no fallo!!!!!!!!! Besos para los 3. L.